Biología e ideología de la familia

Puede que no a todo el mundo le resulte normal, al curiosear en un libro cualquiera de primero de economía, que los agentes económicos sean: Estado, Empresas y Familias. Pero la mayoría de los que lo vean mas o menos chocante tampoco verán gran trascendencia en ello.
Recuerdo a un emérito catedrático de Biología que en clase nos dio una magistral explicación científica de la familia humana basada en lo larga que es la crianza de los niños que no son autónomos hasta la edad de un tercio de su longevidad,  a clara diferencia de cualquier otra especie. La sabia naturaleza hizo que, para atender a tan prolongada necesidad, los humanos conocieran el amor que los uniría como pareja para que el valioso cuidado materno se viera complementado con el del padre. Para asegurar un poco ese amor previó asimismo que la disposición al coito en la hembra humana no estuviese condicionada por el ciclo estral como es norma en la naturaleza común.
Esta misma explicación biológica mas o menos re-elaborada y maquillada sigue siendo moneda común y lo seguirá mientras el dominio ideológico sobre el interés científico siga siendo tan aplastante. No hay el mas remoto asomo de método científico tras esas teorías, sólo especulación guiada por una visión absolutamente condicionada por una ideología muy concreta.
Nuestro ilustre catedrático olvidó, sólo para empezar:

  • que nuestros parientes filogenéticos por abrumadora mayoría son especies altamente sociales y viven en clanes con fuertes lazos y permanente convivencia. El esquema del macho colaborador podría aplicarse por ejemplo al águila real pero en nada a simios y humanos que conviven estrechamente en grupo tanto si hay parejas mas o menos estables como si no.
  • el único lazo que impone la biología es el de la madre con las crías durante su amamantamiento. Pasada esa fase, las necesidades de alimentación y de protección frente a los predadores son en cualquier especie a la que pudiéramos parecernos atendidas en mucho mayor grado por el grupo entero o clan que por el padre de la criatura.

Mas ¿porqué la economía deja fuera del ámbito que ella misma define como propio a aquello que sucede dentro de esa “unidad” que llama familia, (tras definir ese ámbito como el de la producción, distribución y uso de aquellos bienes que son escasos)?.
¿Acaso no hay dentro de las familias y otros entornos grupales producción, reparto y uso de bienes y servicios escasos?, y en consecuencia ¿no habría que redefinir el ámbito de la economía excluyendo explícitamente ese entorno familiar-grupal, (evitando con ello el gran aumento de imprecisión que implicaría su inclusión) o bien incluirlo (si no se quiere redefinir ese ámbito) o, por ejemplo, cambiar la familia por los individuos como agentes consumidores y/o trabajadores? – Y cuanta claridad legal se ganaría…..
Tal vez sea una mera cuestión de terminología sin mas interés.
O tal vez no.
La idea de familia juega un papel no cualquiera dentro de una visión del mundo y de la existencia humana (en terminología marxiana: ideología) muy concreta. Y no por casualidad.
En el rol de las formas de transmisión de la propiedad de los medios de producción que posibilita la acumulación a largo plazo traspasando los límites temporales de las generaciones, vemos que familia nuclear y capitalismo devienen casi inseparables como las dos caras de una misma moneda, no sólo la economía, como doctrina ideológica del capitalismo, si no las leyes sobre la propiedad, sus formas de transmisión y adquisición, herencia, etc proporcionan la base impuesta por el poder estatal (sistema legal), el saber oficial (economía, biología, psicología…), la religión y por supuesto los ideólogos opusdeistas y derechistas camuflados de cualquier cosa incluyendo posiciones de confusas izquierdas.

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